domingo, 5 de diciembre de 2010

predemencia y demencia del alzheimer

Pre-demencia y demencia inicial del alzhéimer
Verónica Herrera Rojas
Escuela de medicina Universidad Internacional de las Américas
III Trimestre 2010


El alzhéimer es una enfermedad que afecta el cerebro de forma que se va perdiendo la capacidad de recordare, la movilidad y otras funciones importantes del cerebro, esta enfermedad se presenta en un 80% de los casos en personas mayores ochenta años y algunos casos muy particulares se presenta a partir de los cuarenta años. Esta enfermedad presenta una serie de cuadros clínicos los cuales se clasifican de forma en el mal de alzhéimer va progresando esto con el fin de saber que  tan avanzado se encuentra el daño cerebral del paciente para que los médicos puedan ofrecer un   tratamiento adecuado con mayor calidad a sus pacientes.
Este cuadro clínico se clasifica en cuatro etapas o estados de la persona afectada la primera etapa que podemos notar será una pre-demencia  esta se presentara por la incapacidad de la persona para memorizar y en el momento de expresar una idea; la siguiente etapa será una demencia inicial donde afectara mas el comportamiento de la persona y su forma de ser; luego se estará presentando una demencia moderada donde el paciente presentara síntomas como en esta etapa ya no es solo la perdida de la memoria sino la del razonar y efectuar tareas como ir de compras y por último se presenta un demencia avanzada donde el paciente afectado presentara la perdida completa de su movilidad y su lenguaje entre otros síntomas más severos hasta presentarse el caso de muerte.
Se presentan síntomas como:
El trastorno de la memoria: es la incapacidad del paciente de memorizar                    palabras, hechos y se tiende a mezclar hechos de diferentes episodios de la vida.
Alteración en el lenguaje: es la alteración en la fluidez del lenguaje y la comprensión de la lectura cada vez es menor.
Trastorno intelectual: se presenta una imposibilidad de razonamiento abstracto y la incapacidad de armar cosas como un rompecabezas.    
        

 La pre-demencia:                  
  Es la primera etapa de esta enfermedad, es causada por un deterioro el  cerebro que conforme pasa el tiempo es mayor, esta presenta una duración entre dos y cuatro años; si el mal de alzhéimer es detectado en esta etapa los pacientes tienen un alto porcentaje de tener una vida más normal y con mejor calidad de la misma, ya que los médicos tendrán mayores posibilidades de controlar este mal y a la vez podrá parle un tratamiento que le brinde mayor control y le ofrezca un retardo de la misma conforme esta vaya avanzando; esto le dará al paciente y su familia una tranquilidad y seguridad de alguna forma de su el enfermo esta siento tratado y controlado a tiempo aunque esto no quiere decir que vaya a evitar su proceso de enfermedad.
Existen pequeños indicadores que de alguna forma facilitan detectar este mal a tiempo como lo es esta primera etapa, esos indicadores o sintomas son:
Un leve trastorno en la memoria.
Dificultad a la hora de expresar ideas.
Olvido de signifacados y nombres de objetos comunes.
Estos son pequeños sintomas que si se cosen son de mucha ayuda para las familias y pacientes ya que si no los omitimos este mal de alzheimer se podra detectar a tiempo y poder obtener a la vez un diagnóstico que permita ofrecer al paciente una mejor y mayor calidad de vida.
Hace algún tiempo un grupo de estudiantes de la universidad de Oxford, realizaron una investigación con 241 personas voluntarias de edades avanzadas y sanas, los mismos realizaron una serie de pruebas especializadas y previamente pensadas para medir sus capacidades intelectuales y cognitivas, con el paso del tiempo y conforme  las pruebas se iban realizando, los estudiantes pudieron observar que al principio se notaban una serie de situaciones que iban aumentando conforme el tiempo pasaba por lo cual llegaron a la conclusión de que pequeños síntomas no se toman en cuenta para esta enfermedad por lo que decidieron realizar campañas para concientizar a las personas sobre estos pequeños indicadores.   

Demencia inicial:
                  Esta es la segunda etapa del mal de alzhéimer, se presenta un deterioro mas considerado en el cerebro, donde inicia una perdida en el funcionamiento cerebral; sus síntomas van hacer más notorios, en esta etapa también se considera importante que se dé un diagnostico ya que el daño se puede detener por algún tiempo, pero esto hace que se tenga que dar un tratamiento más profundo que en la primera etapa.
En esta segunda etapa y en la enfermedad como tal se dice que es causada por el envejecimiento, pero en realidad la verdad es que no es simplemente un envejecimiento sino es un envejecimiento anormal, eso quiere decir que el cerebro no toma esa etapa de la vida como algo normal sino que lo ve como una amenaza por lo que se empieza a dar un daño en el cerebro, otro causa puede ser por presentar antecedente de un traumatismo craneal el cual hace que el cerebro tenga mayor facilidad para presentar un daño en el mismo, y otra de las causas más comunes es por presentar por varios años una presión arterial alta; en esta parte de la enfermedad a pesar de que los síntomas son más notorios también suelen pasarse por alto, el paciente y sus familiares suelen verlo como algo normal, que es por la edad, que eso suele pasar que no es nada de qué preocuparse, pero en realidad son síntomas que van dañando el cerebro poco a poco; esos síntomas son:
Presencia de algunas alucinaciones.
Pueden presentar paranoia y cambios en su personalidad.
La dificultad de concentración.    
               
Bibliografia
Inés marichalar. 2009. Alzheimer. En línea fecha de consulta: 28/ noviembre/ 2010. Disponible en:
Zamora A. 2008. Mal de alzhéimer. En línea fecha de consulta 28/ noviembre/ 2010. Disponible en:
Julia C. 2010. Demencia de alzhéimer. En línea fecha disponible 28/ noviembre/ 2010. Disponible en:
Mora J.C.2000.cuidar y acompañar a la persona con demencia. Editorial medica panameña. Página 152.
David Zieve.2008. Demencia inicial en alzhéimer línea fecha de consulta: 29/ noviembre/ 2010. Disponible en:

Moreno M.T.2000.demencia.revista de la universidad de chile. 29.1-2.      





      

El Diagnóstico de la Enfermedad del Alzheimer


Domingo 5 de diciembre de 2010



El Diagnóstico de la Enfermedad del Alzheimer

                                     


Universidad Internacional de las Américas
Autora: Isabel Carballo Vargas
III Cuatrimestre


            El diagnóstico de la Enfermedad del Alzheimer es fundamentalmente clínico, por lo cual se debe hacer en dos fases; la primera de ellas consiste en obtener los datos clínicos del síndrome de demencia, para poder excluir del paciente los síndromes de depresión y delirium. La segunda de las fases, consiste en confirmar si se cumple el criterio de la enfermedad de Alzheimer de inicio insidioso y la evolución progresiva en ausencia de otras causas. ( 2 )

            Para realizar el diagnóstico de la segunda fase de manera correcta y con el instrumento más adecuado se debe complementar la historia clínica con un examen neurológico y neuropsicológico.

            El profesional de la salud que puede realizar este examen debe ser neurólogo, psiquiatra, geriatra o psicogeriatra; todos  ellos deberán tener conocimientos amplios de la enfermedad del Alzheimer y sus trastornos asociados, así como acceso a ciertos centros de investigación. La elección del correcto profesional va a depender de la edad que presenta el paciente y el grado de discapacidad que padezca. ( 5 )

                                                               
                                                              

Figura I. Elegir al correcto profesional de la Salud para obtener un diagnóstico certero.

Para facilitar y precisar los diagnósticos de la enfermedad del Alzheimer se han establecido diagnósticos clínicos; los cuales serán detallados a continuación:

Criterios ICD-10 para el diagnóstico de demencia: Comprueba el deterioro del pensamiento, del razonamiento y la disminución en el flujo de ideas  que detienen las actividades cotidianas, estos síntomas deben estar presentes en al menos seis meses. Además para este criterio de diagnóstico se valora la disminución de la memoria, así como el cambio para registrar, almacenar y recuperar información nueva. ( 2 )

Criterios diagnósticos DSM-IV para la enfermedad del Alzheimer: Evalúa los déficits cognitivos múltiples, como los son: Apraxia, Afasia y Agnosia. También se encarga de determinar el cambio de la función pronta que interfieren en la actividad laboral y social que tiene una trayectoria gradual y progresiva, descartando que las variaciones cognitivas no sean debidas a otras causas.

Criterios diagnósticos en la enfermedad de Alzheimer; NINCDS-ADRDA: El  NINCDS-ADRDA imponen los parámetros para valorar cuando la Enfermedad de Alzheimer es probable, utilizando para tal efecto pruebas complementarias  de apoyo a través de un Electroencefalograma ( EEG) normal o inespecífico. Además de medir cuando es posible identificar a la enfermedad del Alzheimer como un déficit progresivo y grave en ausencia de otras causas; e identifica cuando es definitiva como evidencia de lesiones hispatológicas características en la biopsia o necropsia.

Marcadores diagnósticos de la Enfermedad de Alzheimer: Se han hecho grandes esfuerzos en la búsqueda de marcadores diagnósticos para la enfermedad de Alzheimer. El cual se puede definir como: un hecho clínico o un dato paraclínico que permita un diagnóstico preciso.(1) Estos marcadores de diagnóstico de la Enfermedad de Alzheimer se dividen en varias categorías a saber:

  • Marcadores genéticos: considerados marcadores predictivos de la enfermedad y es de suma importancia identificar el tipo de alteración genético para un diagnóstico certero. En el historial de los pacientes y sus familias se han visto implicados tres genes: el gen de la proteína  precursora de amiloide en el cromosoma 21, el gen de la presenilina 1 en el cromosoma 14 y el gen PSEN2 en el cromosoma 1. Por otra parte, en el Alzheimer tardía se han identificado el gen de la apolipoproteína E en el cromosoma 19. (3 )

  • Marcadores biológicos: los más importantes son El péptido abeta42, y la proteína tau y en estudios recientes se ha manifestado la importancia de la proteína p97.

  • Marcadores neurofisiológicos: son pruebas electofisiológicas como el  Electroencefalograma.

  • Marcadores clínico- semiológicos: entre los que están, el análisis de los errores de intrusión y la afectación del recuerdo diferido que parece ser el más preciso.

  • Marcadores de neuroimagen: son las más utilizadas para el diagnóstico del Alzheimer; y se dividen en técnicas estructurales (Tomografía Axial Computarizada, Resonancia Magnética) y técnicas funcionales (Resonancia Magnética funcional, Tomografía por emisión de positrones). 
                                 

Figura II. Tomografía axial computada de encéfalo que evidencia una gran atrofia frontotemporal.

Esta enfermedad es un problema de salud que afecta en su mayoría a las personas adultas mayores de todo el mundo.

En Costa Rica se cree que los afectados pueden oscilar entre los 2700 y los 9000 enfermos. ( 4 ) Pero la mayoría de estos casos no se han diagnosticado ya que esta enfermedad no solo esta acompañada de síntomas de demencia sino también de alteraciones de conductas y lesiones anatomopatológicas
(pérdida de neuronas y atrofia  cerebral de predominio temporo-fronto-parietal). 

Es importante, terminar recordando que para esta enfermedad no existe un test de laboratorio que la confirme, pues esto se puede verificar hasta realizar una autopsia.


Bibliografía

  1. Bernardito, J. I. 1998.  Enfermedad del Alzheimer. Medicina integral 82

  1. Ezquerro, R; Gómez, S. 1998. Demencia degenerativas primarias. Casa Editorial Suramericana. Buenos Aires, Argentina.

  1. Martínez, J; Bayón, A. 2001. Alzheimer 2001: Teoría y Práctica. Editorial Aula Médica. Madrid, España.

  1. Ponchner,D. 2001. Siglo XXI. La Nación. Pág. 13

    5.   Robert, T. 1994. La Enfermedad de Alzheimer. Editorial JUS. Ciudad de México, México.

Tratamientos Farmacológicos de la Enfermedad de Alzheimer

Domingo 5 de diciembre de 2010



Tratamientos Farmacológicos de la Enfermedad de Alzheimer





Universidad Internacional de las Américas
Autora: Isabel Carballo Vargas
III Cuatrimestre




            Hasta la actualidad, no ha sido posible encontrar la cura para la Enfermedad de Alzheimer; sólo ha sido posible retardar su proceso pero no detenerlo, ni mucho menos restaurar las funciones que han sido deterioradas.

            El tratamiento para esta enfermedad debe actuar tanto sobre los síntomas  cognitivos como en los conductuales; para lo cual es necesario ejercer tanto un tratamiento farmacológico como no farmacológico.

            Ambas terapias tienen por objetivo:

·         Retrasar el deterioro.
·         Recuperar las funciones perdidas o mantenerlas conservadas.
·         Disminuir las deficiencias cognitivas y las alteraciones conductuales, afectivas o psicóticas.
·         Mejorar la calidad de vida.
( 1 )
            Los tratamientos farmacológicos ejercen su acción al intervenir en la neuroquímica del cerebro. Para la elección del fármaco a utilizar se debe considerar:

  • La eficacia del fármaco; produciendo mejorías en cuanto a la cognición y la conducta.
  • Los ensayos clínicos deben asegurar que el fármaco produce la mínima cantidad de efectos secundarios.
  • Costo monetario accesible.
                                                                   

Figura I. Los ensayos clínicos deben asegurar la mínima cantidad de efectos secundarios del fármaco

Los tratamientos farmacológicos de los síntomas cognitivos se definen como: “los síntomas que involucran la perdida de memoria (tanto fijación como evocación) y otros trastornos cognitivos ( tales como apraxia, afasia, agnosia y otras alteraciones en funcionamiento ejecutivo)
(Mace et al 1997)

            Los inhibidores de acetilcolinesterasa son los principales medicamentos que se vienen utilizando para el control paliativo de los síntomas cognitivos. Estos tienen como objetivo incrementar los niveles de acetilcolina y mejorar su neurotransmisión, tratando de preservar la cognición en pacientes con Alzheimer. ( 1 )

            Este tipo de fármacos constituyen el tratamiento de mayor elección para la enfermedad,  pues son los únicos medicamentos que han demostrado su eficacia sobre las alteraciones cognitivas y funcionales del Alzheimer. Entre los inhibidores de acetilcolinesterasa se pueden encontrar:

  • Donepezilo
  • Rivastigmina
  • Galantamina
                                  

Figura II. Recorrido que realizan los inhibidores de acetilcolinesterasa para incrementar los niveles de acetilcolina y  mejorar su neurotransmición.

Por otra parte, este tipo de enfermedad necesita de diversas orientaciones terapéuticas medicamentosas sintomáticas,  las cuales serán mostradas a continuación:

Antioxidantes: dentro de este grupo se pueden encontrar; la vitamina E (la cual no tiene efectos adversos, por lo que es la más recomendada),  la seleginina y el bifemelano (II).

Estrógenos: estas hormonas aún están siendo probadas en laboratorios para confirmar su acción, sobre el aumento de la colina acetil transferasa en corteza frontal, amígdalas e hipocampo.

Antiinflamatorios: se estudia la acción preventiva y terapéutica de los antiinflamatorios no esteroides ( como por ejemplo: la aspirina, el ibuprofeno y los esteroideos), ya que su uso parece disminuir el riesgo de padecer Alzheimer.

Antipsicóticos: se dividen en típicos (haloperidol, tioridazina y levomepromazina, cuya función es bloquear los receptores depaminérgicos D2) y atípicos (antipsicóticos de nueva generación: clozapina, risperidona, olanzapina y quetiapina. Su principal función es el bloqueo serotonérgico y dopaminérgico, controlando la sintomatología psicótica, transtonos psicoafectivos y el sueño). ( 2 )

Benzodiazepinas: no son tan efectivas como los antipsicóticos para disminuir los síntomas de alteración de conducta. La más recomendada es 3-hidroxi-benzodiasepinas. (2)

Antidepresivos: no mejoran los trastornos cognitivos, pero sí ayudan a corregir la depresión.

            A menudo  las mejoras que presentan los pacientes en su estado de ánimo son muy difíciles de percibir, aún por las personas que conviven con ellos diariamente. Sin embargo, los fármacos utilizados están actuando para retrasar la progresión de la enfermedad.

Bibliografía

1. Autor desconocido. 2010. Neurología. En línea. Fecha de consulta 21/11/10. Disponible en: http://www.iqb.es/neurologia/enfermedades/alzheimer/enfermedadpaciente/
e001.htm

2. Gonzáles, R. A. 2000. Enfermedad de Alzheimer. Editorial Masson. Madrid, España.

3. Mace, N., Rabins, P. 1997.Cuando el día tiene 36 horas. Editorial Pax. México, México D.F.         

Cuidados y consejos para el paciente con Alzheimer:

Elaborado por: Adriana Brenes Chinchilla
Estudiante de Farmacia
U.I.A. Escuela de Farmacia
3er cuatrimestre 2010

Cuidados y consejos para el paciente con Alzheimer:
Cuidar en la casa a una persona que tiene la enfermedad de Alzheimer es una tarea difícil y algunas veces puede volverse agobiante. Cada día trae nuevos desafíos porque la persona encargada de proporcionar los cuidados tiene que enfrentarse a los cambios en el nivel de capacidad y a los nuevos patrones de conducta de la persona que tiene Alzheimer. Las investigaciones han demostrado que las personas que proporcionan cuidados frecuentemente tienen ellas mismas mayor riesgo de desarrollar depresión y otras enfermedades, sobre todo si no reciben apoyo adecuado de la familia, los amigos y la comunidad. (1 )
Asegurarse que una persona con Alzheimer se sienta mental y físicamente segura es una parte importante y significativa de su cuidado. Es necesario que los cuidadores y su entorno, minimicen la confusión y le brinden un medio estructurado y seguro. El establecimiento de una rutina diaria en un ambiente conocido es una forma de ayudar. (2)
Los cuidados que necesita una persona con enfermedad de Alzheimer tienen como fin mejorar la calidad de vida de la persona que padece esta enfermedad y en la medida de lo posible frenar el deterioro intelectual que sufren. (3)
Algunos de los cuidados y consejos para los pacientes con Alzheimer son:
1.      Comunicación:
Tratar de comunicarse con una persona que tiene la enfermedad de Alzheimer puede ser un reto. Entender y ser entendido puede ser difícil.
Escoja palabras sencillas, frases cortas y utilice un tono de voz amable y tranquilo.
Evite hablarle a la persona que sufre de Alzheimer como si fuera un bebé o hablar de él o ella como si no estuviera presente.
Reduzca las distracciones y el ruido, como la televisión o la radio, para ayudarle a la persona a concentrarse en lo que usted le está diciendo.
Mire a la persona a los ojos y llámela por su nombre, asegurando que tiene su atención antes de hablarle.
Permítale suficiente tiempo para responder. Tenga cuidado de no interrumpirle.
Si la persona con Alzheimer está luchando por encontrar una palabra o comunicar un pensamiento, trate amablemente de proporcionarle la palabra que está buscando.
Trate de presentar las preguntas e instrucciones de una manera positiva.
Preste atención a las preocupaciones de la persona, aunque sea difícil entenderla. (1)


Figura 1.1: Cuidador comunicándose con el paciente.

2.      Higiene Corporal:

Prepare la bañera antes de que el enfermo esté en el cuarto de baño

Sustituir la bañera por una ducha a ras de suelo
Controle la temperatura del agua
No le deje nunca solo
Es necesario seguir siempre la misma rutina, seguir siempre los mismos pasos a la hora del baño.
Vigile posibles roces en la piel. No utilice esponjas ni toallas asperas para no dañar la piel. (3)
3.      Vistiéndose:
Para una persona que tiene Alzheimer, vestirse representa una serie de retos: escoger qué ropa ponerse, quitarse y ponerse la ropa, y dificultades con los botones y el zipper (cremallera). Reducir esos retos puede facilitar la tarea.
Trate que la persona se vista a la misma hora todos los días, para que eso se convierta en parte de la rutina diaria.
Anime a la persona a que se vista sola hasta el grado que sea posible. Planee y permita suficiente tiempo para que no haya presión o prisas.
Permítale escoger de una selección limitada de prendas. Si la persona tiene un conjunto de prendas favorito, considere comprarle varios juegos idénticos.
Guarde algunas prendas en otro cuarto para reducir el número de opciones. Mantenga solamente uno o dos juegos de prendas en el ropero o tocador.
Organice la ropa en el orden en que se la debe poner para ayudarle a la persona a seguir los pasos del proceso.
Entréguele a la persona una prenda a la vez o dele instrucciones claras paso a paso si la persona necesita ayuda.
Escoja ropa que sea cómoda, fácil de ponerse y quitarse, y fácil de mantener limpia y en buen estado. Los elásticos en la cintura y los cierres de Velcro® disminuyen las dificultades con los botones y las cremalleras. (1)
4.      Las comidas:
Las personas con demencia a menudo se olvidan si ya comieron o cómo usar los cubiertos. En las últimas etapas de la enfermedad, la persona con la EA tendrá que ser alimentada. Aparecerán algunos problemas físicos tales como el no poder masticar bien o tragar
Consejos
Será necesario recordar a la persona cómo comer
Servir comida que pueda comerse con la mano
Cortar la comida en pequeños trozos. En las últimas etapas de la enfermedad, es preferible el uso de papillas o purés para evitar que el paciente se atragante
Obligarle a comer despacio
Tener en cuenta que la paciente puede no distinguir entre frío o calor y puede quemarse la boca si se le sirven los alimentos demasiado calientes  (4)
Figura 4.1: Cuidador alimentando a paciente con Alzheiemer.

5.      Incontinencia urinaria:

Intente que la persona acuda de manera regular al baño, aproximadamente cada 2 horas.   
Evite que beba dos horas antes de acostarse
Coloque una funda impermeable en el colchón.
Si la incontinencia es permanente compre pañales para adultos y empapadores para la cama
Hay que mantener siempre limpio y seco al enfermo, para evitar que se formen escaras.
Haga que el cuarto de baño sea fácil de encontrar y de usar. (3)
6.      Estimular la salud y el ejercicio físico. (Caminatas):
Se debe estimular el simple ejercicio de levantarlo a un sillón, tratando que pueda ponerse de pie aunque sea algunos segundos cada dos horas, para evitar las lesiones por compresión prolongada en los puntos de apoyo.
Cuando el paciente ya no colabora, es aconsejable realizar ejercicios pasivos de extremidades, preocupándose de movilizar todas las articulaciones.
 Si el paciente está postrado, realizar cambios de posición cada dos horas, día y noche, evitando así las escaras de decúbito.
 Hacer lo máximo por ejercitar las habilidades que aún conserva el paciente: Algunas actividades relacionadas con su trabajo pueden estimular el sentido de identidad y la dignidad de las personas.
Es importante ayudarlo a practicar o interesarse en actividades recreativas, artísticas, deportivas que puedan ser importantes para el paciente (música, baile, etc.) (5)
Bibliografía:

Alzheimer

Demencia y Delirio
 
                 

Causas, síntomas y tratamiento
Elaborado por Silvia Brenes Hernández
Estudiante de Farmacia
UIA
III Cuatrimestre del 2010
La demencia es un síndrome que se caracteriza por la pérdida adquirida de las habilidades cognoscitivas y emocionales de tal intensidad que interfiere con el funcionamiento diario, con la calidad de vida que afecta la memoria, el pensamiento, el lenguaje, el juicio y el comportamiento. (1)
El deterioro cognitivo es la fase entre el olvido normal debido al envejeciendo y el desarrollo de demencia. Las personas con deterioro cognitivo  tienen ligeros problemas con el pensamiento y la memoria que no interfieren con las actividades cotidianas y, con frecuencia, son conscientes del olvido. (1)
 La demencia está presente en 1% de la población a la edad de 65 años, cuando se alcanza la edad de 85 años la demencia puede llegar alcanzar de un 30% a 50% de la población general.
Causa
·         La demencia es irreversible  la cual significa que los cambios en el cerebro que están causando la demencia no pueden detenerse ni devolverse.
Síntomas
Los síntomas de demencia abarcan dificultad con muchas áreas de la función mental, incluyendo (2):
  • El lenguaje
  • La memoria
  • El comportamiento emocional o la personalidad
  • Las habilidades cognitivas (como el cálculo, pensamiento abstracto o la capacidad de discernimiento)
Pruebas y exámenes
·         La demencia puede diagnosticarse con frecuencia con un historial clínico, se hará un examen físico.
·         El médico puede solicitar exámenes para ayudar a determinar si otros problemas pudieran estar causando la demencia o empeorándola.
Tratamiento
  • Antipsicóticos (haloperidol, risperdal, olanzapina)
  • Estabilizadores del estado de ánimo (fluoxetina, imipramina o citalopram)
  • Fármacos que afectan la serotonina (trazodona, buspirona)
  • Estimulantes (metilfenidato)
El objetivo del tratamiento es controlar los síntomas de demencia. En algunas personas pueden requerir hospitalización por un corto tiempo. (3)
La suspensión o el cambio de medicamentos hacen que empeore la confusión pero a la vez puede mejorar la función cerebral. (3)
El delirio es una confusión severa y repentina, así como cambios rápidos en la función cerebral, que ocurren con enfermedad física o mental por lo general, es temporal y reversible. (4)
Causas (5)
  • Abstinencia de alcohol o de sedantes
  • Drogadicción
  • Tóxicos
  • Cirugía
Síntomas (6)
  • Cambios en la lucidez mental (más alerta en la mañana, menos alerta en la noche)
  • Cambios en la sensibilidad (sensación)
  • Cambios en los patrones del sueño, somnolencia
  • Confusión (desorientación) en cuanto a tiempo o lugar
  • Disminución en la memoria y recuerdos a corto plazo
  • Cambios emocionales o de personalidad
  • Incontinencia
En la demencia hay varias pruebas que realizan los doctores para detectar este tipo de enfermedad como:
Tratamiento
·         El objetivo del tratamiento es controlar  la causa de los síntomas  del delirio. El diagnóstico y la atención deben tener lugar en un ambiente agradable, cómodo, sin amenazas y físicamente seguro. Es posible que la persona tenga que ser hospitalizada por un corto tiempo. (6)
·         La suspensión o cambio de los medicamentos que empeoran la confusión o que no son necesarios pueden mejorar considerablemente el funcionamiento cognitivo. (6)
·         Es posible que se requieran medicamentos para controlar los comportamientos agresivos o agitados. Por lo general se comienzan a administrar en dosis muy bajas y se ajustan en la medida de lo necesario.
Referencias bibliográficas:
1-    Brewer JB, Gabrieli JDE, Preston AR, Vaidya CJ, Rosen AC. Memory. In: Goetz CG, ed. Textbook of Clinical Neurology. 3rd ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier;2007:chap 5.
2-   Farlow MR, Cummings JL. Effective pharmacologic management of Alzheimer's disease. Am J Med, 2007;120:388-397.
3-   Burns A, Iliffe S. Alzheimer's disease. BMJ. 2009;338:b158.doi:10.1136/bmj.b158.
6-   Inouye Sk. Delirium and other mental status problems in the older patient. In: Goldman L, Ausiello D, eds. Cecil Medicine. 23rd ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2007:chap 26